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Esta página busca ser un punto de encuentro con el ser humano, con su psique, con su alma, con su realidad más honda. Se dirige entonces a aquellas personas que desean alcanzar un mayor conocimiento de sí mismas, que procuran acceder a un autoconocimiento fidedigno, más auténtico. Hoy día, dispersos y estresados, vueltos hacia el exterior, solemos estar desgajados de nosostros mismos, olvidados de nuestro potencial más rico, sin conexión con nuestra genuina naturaleza, que nos es verdaderamente desconocida y, por ello mismo, muchas veces temida. Por esto es que no estamos a gusto con nosotros mismos ni con los demás. Proponemos aquí una forma de llegar a nuestro conocimiento interior por medio del Símbolo. No vivimos ya circunscriptos a un mundo meramente físico, sino que el hombre se encuentra abierto a un "universo simbólico". Esta dimensión simbólica es específica de lo humano; producimos Símbolos, por ejemplo, a través de los sueños, de la imaginación, de los mitos, el arte, los cuentos, etc. Por qué el Símbolo? Siendo un modo de conocimiento más profundo (anterior incluso al lenguaje y al pensamiento discursivo), el Símbolo nos revela un ámbito de sentido al permitir que de nuestro ser emanen aquellas modulaciones más íntimas y secretas, las que difícilmente podamos descubrir con otra forma de conocimiento. Qué es el Símbolo? El término viene del griego: symbolon-symbálein, que significa: "juntar", "reunir juntos", "pasar uniendo". En su origen, el símbolo es un objeto de cerámica o de madera cortado en dos trozos. Cuando un miembro de la familia se iba de viaje, se llevaba una mitad, la otra quedaba en el grupo y esto hacía posible que luego, uniendo las dos mitades se reconocieran en una misma identidad, el símbolo representaba esa identidad. De ahí la analogía reunir juntos. El vocablo alemán Sinnbild une también dos polos semánticos del Símbolo, a saber: Sinn, que quiere decir "sentido", y Bild, "imagen". Pongamos: "lanzar juntos imagen y sentido". Ambas etimologías ponen al descubierto, más allá del sentido visible y objetivo, una oculta, profunda raíz semántica.
Estos dos elementos que estructuran y unen el símbolo
son -entre otros-, fundamentalmente la conciencia y el inconsciente, esto
es: el sentido como elemento integrante de la conciencia, y la imagen
como materia prima del Inconsciente Colectivo. Es decir que gracias a
la imagen se vivencia un sentido. De ahí la importancia que tiene,
para nuestro autoconocimiento, entrar en contacto con los Símbolos,
como por ejemplo los creados en nuestros sueños, puesto que ellos
nos abrirán a nuestra totalidad psíquica, a la vivencia
de ese todo que es nuestra psique, ya que sólo con la vivencia
el Símbolo adquiere su significado pleno para nosotros. "El
símbolo es, para el hombre primitivo el paso del inconsciente a
la conciencia, y para el hombre contemporáneo, el paso de la conciencia
al inconsciente." E. Neumann _________________________________________________________________ |